Seguramente serán muchos los que recuerdan con precisión que el inolvidable y mítico Doom apareció para la plataforma PC allá por 1993, y tal como se preveía causó un furor pocas veces visto. Ahora tal vez son pocos los que tienen en cuenta que once años después estaba saliendo Doom 3, distribuido por la gente de Proein y desarrollado por los muchachos de ID Software, un producto en el que nos metemos en la misma situación que el primero y debemos luchar con horribles monstruos que no tienen otro objetivo que asolar la tierra.

    Lo primero que se destaca del Doom 3 es que al momento de su aparición el punto más fuertes y atractivo estuvo puesto en la alta calidad que mostraban sus gráficos. Con ellos parecía que estábamos viendo una película de terror en la que tanto luces y sombras, en movimiento constante, estaban manejadas a las mil maravillas. Claro que a esto había que agregarla escenarios más que realistas y modelos creados por miles de polígonos que le daban una muy buena forma a los protagonistas.

    Respecto de su jugabilidad se notan unos movimientos más lentos y menos acelerados del personaje que controlamos, el cual debe ser manejado con mucha cautela para inspeccionar los lugares más recónditos y escondidos donde se pueden hallar los monstruosos rivales. En cuanto a su desarrollo hay que decir que es lineal y los niveles se dividen en zonas del complejo científico, o sea zona de producción, transporte, almacén, etc.